Me gustaría que alguien le hable de mi. Que me mencione al menos una vez al día para que me tenga presente. Me gustaría no pensar en él. Me gustaría que no me guste o que al menos no sea un histeriqueo eterno.
Perdí la paciencia en algún momento de la vida y todavía no puedo descifrar cuando fue.
Me gusta, pero no. Me intriga pero es obvio. Me divierte pero me aburre. Me fastidia no saber que pasa, no saber que me pasa.
¿Así vivirá la gente? No entiendo como pueden vivir sin saber lo que siente el otro, no me gusta lo que está pasando pero creo que es algo que se debe acomodar solito. Por una vez, hay que sentarse a esperar que pase lo que tenga que pasar.