No lo llamas porque tenes miedo de que responda, de que conteste y por eso vuelva a tu vida. Vuelva a sacarte sonrisas, a acompañarte en cada momento. Tenes miedo de su compañía porque tenerlo significa poder volver a perderlo y no sabes si vas a poder soportarlo una vez más.
No lo llamas porque tenes miedo de que no responda, de que no conteste y eso lo saque de tu vida para siempre.
Entonces, no lo llamas, no le mandas ningún mensaje, ni siquiera intentas con un "Me gusta" en alguna red social porque sea cual fuere su reacción a vos te afectaría mucho más que esta duda del "¿Qué hago?"
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