Y llegará el día en que los momentos difíciles serán solo historias que contar.

You don't write because you want to say something, you write because you have something to say.
Si quieres entender mejor tu papel en el mundo, escribe. Trata de poner tu alma por escrito, aunque nadie lo lea o , lo que es peor, aunque alguien termine leyendo lo que tú no querías. El simple hecho de escribir nos ayuda a organizar el pensamiento y ver con claridad lo que nos rodea.
El escritor tiene que sentir, luego soñar y luego dejar que lleguen las fábulas. Las lecturas me han acompañado hasta el día de hoy, transformando mi vida gracias a esas verdades que sólo el gran arte puede atesorar.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Doble personalidad.

Hay días en los cuales me desconozco, siento que dejé de ser yo...
Hay otros días en los que soy yo más que nunca, esa Daiana histérica, sensible. Soy esa Daiana que llora por todo y se angustia con nada. 
Me extraño cuando no soy así y sin embargo, me tolero aún más cuando soy fría. Es extraño...

Hace un par de días agarré el celular y llamé a alguien*, y aunque sinceramente no esperaba respuesta, hubo una voz fría y distante del otro lado esperándome con un 'hola'... Bueno, no realmente esperándome a mi, simplemente atendiendo el celular. 'Después te llamo' y así fue... cuando casi me quedaba dormida y pensando por dentro 'Viste, la misma historia de siempre', la voz fría llamó. 
Llamó esperando un hola mio del otro lado, pero esa voz que alguna vez era más 'amigable' (simpático termino para definirla) seguía fría como cuando me atendió sin saber que yo, era yo.

En toda esa espera de llamada-no llamada, estaba la Daiana de siempre, mi lado sensible. Supongo, en gran parte de la charla que duró cuatro horas, que también seguía ahí ese yo... mi problema, que para muchos no sería un problema, es que cuando terminó la charla y todos 'fuimos a dormir porque nos esperaba un largo día' apareció otra Daiana. 

Generalmente esas conversaciones me dejaban cansada, con los ojos bastante irritados y una angustia insuperable. Esta vez no, salvo un poco de 'miedo', no dejó nada. Buscaba sentirme de alguna manera y sentía nada, me sentía vacía... como que yo, no era yo. Después de esa llamada había aparecido la Daiana fría.

Esa reacción no usual en mi: me dejó bastante descolocada, no me entiendo. Me sorprenden mis propias reacciones, ya no las de los demás. 
No se si estoy estable, si superé una situación o si simplemente 'me agarró en un buen día' y no caí tanto como hubiese pasado en otro momento. 
INESTABILIDAD, ese fue siempre mi problema, mi alterante, mi miedo. No me gusta que las cosas vayan y vengan... necesito algo de calma (Debo haber tenido demasiada adrenalina de chica para ahora necesitar CALMA). Antes, esa inestabilidad se demostraba en las otras personas, como los hombres iban y venían, aparecía un día y al otro ni un hola. Después en las amistades, un día te contaban todo y al otro con suerte sabían tu nombre. Ahora veo esa inestabilidad reflejada en mí y quizás sea eso lo que más miedo me da: no saber como solucionarlo.




*tenía la necesidad de disculparme. Últimamente me dejé llevar por la filosofía de la sociedad actual, está para quienes están... y en verdad, nunca fui así, no soy así. Yo estoy para quien quiero estar, yo estoy para quienes recibieron una promesa de 'voy a estar', yo estoy para los que amo... aunque no me amen. Yo estoy, aunque no estén o algo menos eso intento. Tiempo atrás había tenido una respuesta fuera de mi, no tan...yo. Una respuesta que no representaba a ninguna de mis dos 'daianas', ni a la fría, ni a la sensible y necesitaba remediar eso. Soy yo tanto en errores como en aciertos, porque si me equivoco siendo yo misma el error es vencible... si me equivoco por otros, al final, no aprendo nada.

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