No quiero dormir, se que en cuanto me acueste mi cabeza va a pensar, mi celular va a querer mandarle un mensaje y todos los pensamientos se van a transformar en "es su cumpleaños"
El día lo sobrellevé placenteramente, hasta intenté estudiar inglés.
Mañana es un día sumamente agotador, los martes siempre fueron asi, pero en el fondo, se que curso los martes a la tarde para verlo y lamentablemente, de acá a diciembre eso no va a cambiar.
En mayo ya me preguntaba como serían las cosas el 23 de octubre (una parte de mi sabia que iban a ser exactamente como ahora).
Espero estar lo suficientemente agotada como para no pensar, porque la almohada suele traicionar.
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