Relatar la noche del sábado no hubiese sido importante si varias escenas de esa salida no hubiesen quedado grabadas en mi memoria.
La pasé bien, muy bien a pesar del frío y de Agustina. Sinceramente pensé que eso iba a modificar sumamente mi humor por toda la noche (esta claro que lo modificó durante diez minutos y que cualquier persona que me hablase en ese momento podía llegar a morir)
La validez del relato no esta justificada por mis amigas (Aunque si las extrañaba, valía la pena salir y todo lo demás), ni por Martín (ese chico que apareció de la nada y son cosas que a mi no me suelen ocurrir). Tampoco estuvo marcada por Rodrigo y Leandro (aunque verlos fue sumamente perturbador... pero creo que con ellos, en especial con Rodrigo, ya estoy más allá del bien y del mal). Toda la noche radicó en los últimos minutos de la misma, la vuelta. Gastón.
Lo había visto el jueves en el San José y se me había planteado toda la misma duda que había surgido antes de viajar a Gesell el año pasado.
A la vuelta de Privilege, verlo ahí, abrazándome, tan cerca y quererlo más cerca aún. Que me mire y tenerlo a dos centímetros de mi cara, que me abrace, que juegue con mis manos, sus caricias... todo eso que podría haber quedado en la misma nada si al llegar a casa, mientras con Luu y Gabbi tomábamos mate frente a la estufa cual fogón, no me hubiese llegado su mensaje.
Si lo se, un "estabas linda hoy" para muchos es normal, para mi fue un shock emocional donde mi taquicardia se disparó por cinco segundos. ¿Habría sentido todo lo que yo sentí? Quizás no, probablemente no. No sabía como reaccionar, como sentirme... hasta el sueño de anoche.
Dije que no hubiese valido la pena relatar la noche del sábado, si no fuese porque algunos momentos quedaron muy marcados en mi memoria. Y así fue. Soñé con él. Con Agustina, Luciano y otras personas...
Yo salvándole la vida a Agustina no fue algo de todos los días, avisándole a Luchi y que nos quedemos abrazados como amigos menos aún. No necesitaba darle celos a ella, no necesitaba demostrarle que lo amaba a él. Simplemente que mientras él esté bien, yo también lo estaba. Fue un sueño de amor puro que hubiese sido solo eso si después no hubiese aparecido Gastón. Me abrazó como lo había hecho días atrás, se quedó conmigo, lo necesitaba, lo necesitaba con todas mis fuerzas y más cerca que en el micro. Mi mente se había nublado, no podía pensar claramente, no sabía como reaccionar yo y como iba a reaccionar él.
Si de algo me había cuidado todo este tiempo con Nico era de no demostrarle mis sentimientos para no perderlo; la misma regla se aplicaba a Gastón. Es uno de mis pilares, es mi sostén. Mi mente más abrumada aún, no se como actuar, no se si callar o no...
La pasé bien, muy bien a pesar del frío y de Agustina. Sinceramente pensé que eso iba a modificar sumamente mi humor por toda la noche (esta claro que lo modificó durante diez minutos y que cualquier persona que me hablase en ese momento podía llegar a morir)
La validez del relato no esta justificada por mis amigas (Aunque si las extrañaba, valía la pena salir y todo lo demás), ni por Martín (ese chico que apareció de la nada y son cosas que a mi no me suelen ocurrir). Tampoco estuvo marcada por Rodrigo y Leandro (aunque verlos fue sumamente perturbador... pero creo que con ellos, en especial con Rodrigo, ya estoy más allá del bien y del mal). Toda la noche radicó en los últimos minutos de la misma, la vuelta. Gastón.
Lo había visto el jueves en el San José y se me había planteado toda la misma duda que había surgido antes de viajar a Gesell el año pasado.
A la vuelta de Privilege, verlo ahí, abrazándome, tan cerca y quererlo más cerca aún. Que me mire y tenerlo a dos centímetros de mi cara, que me abrace, que juegue con mis manos, sus caricias... todo eso que podría haber quedado en la misma nada si al llegar a casa, mientras con Luu y Gabbi tomábamos mate frente a la estufa cual fogón, no me hubiese llegado su mensaje.
Si lo se, un "estabas linda hoy" para muchos es normal, para mi fue un shock emocional donde mi taquicardia se disparó por cinco segundos. ¿Habría sentido todo lo que yo sentí? Quizás no, probablemente no. No sabía como reaccionar, como sentirme... hasta el sueño de anoche.
Dije que no hubiese valido la pena relatar la noche del sábado, si no fuese porque algunos momentos quedaron muy marcados en mi memoria. Y así fue. Soñé con él. Con Agustina, Luciano y otras personas...
Yo salvándole la vida a Agustina no fue algo de todos los días, avisándole a Luchi y que nos quedemos abrazados como amigos menos aún. No necesitaba darle celos a ella, no necesitaba demostrarle que lo amaba a él. Simplemente que mientras él esté bien, yo también lo estaba. Fue un sueño de amor puro que hubiese sido solo eso si después no hubiese aparecido Gastón. Me abrazó como lo había hecho días atrás, se quedó conmigo, lo necesitaba, lo necesitaba con todas mis fuerzas y más cerca que en el micro. Mi mente se había nublado, no podía pensar claramente, no sabía como reaccionar yo y como iba a reaccionar él.
Si de algo me había cuidado todo este tiempo con Nico era de no demostrarle mis sentimientos para no perderlo; la misma regla se aplicaba a Gastón. Es uno de mis pilares, es mi sostén. Mi mente más abrumada aún, no se como actuar, no se si callar o no...
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