Los días no terminan hasta que uno se acuesta y a pesar de que muchas cosas hayan transcurrido en el día cinco del año mi mente las contabilizará como día cuatro ya que aún no dormí.
El punto bueno del día fue tomar helado: chocolate con almendras y limón. Lo necesitaba. Activar mi celular no cambió mucho, el único mensaje que mandé no fue respondido y nadie texteo nada interesante ya que deben pensar que sigo sin celular. Fue bueno volver a Lucía, la extrañaba y quizás necesitaba hablar con ella.
Sigo encerrada en mi burbuja; no tengo ganas de ver a mucha gente prefiero la compañía de películas, series y libros. Cosas a las que no tengas que darle explicaciones, que si te hacen llorar no te pregunten por qué, que te arranquen sonrisas en momentos inesperados.
Volver de lo de Alicia y ver que Nicolás me había mandado la solicitud para jugar al UNO fue extraño. No comprendo como hace para que todo fuese normal; yo lo intento pero me es imposible hablar como si nada hubiese pasado. Como si no hubiese estado tres meses completamente pendiente de él y de sus charlas. Ese vacío que te genera hablar con él, no poder expresarte completamente duele.
Cargué varias veces "Never let me go" y nunca esperé verla. Siempre la cerraba, como con "Dear John", hasta que me agarró un ataque de teletransportación y dije "Necesito verla". Fue un gran flash, me dejó una angustia acumulada en el cuerpo, dudas existenciales a más no poder. ¿Será así el mundo de las donaciones de órganos, trafico de órganos? ¿Existen las historias de amor que siguen hasta el último de los días?
Mi cuerpo pasó todo el día en cama, mirando el techo medio somnolienta, gran parte de la tarde escuchando Il Divo tratando de ahogar penas que no se de donde surgen. A veces se las adjudico a Nicolás, otras a Bruno; pocas veces a mis "amigos" y otras tantas a mi y mis inseguridades. No se por qué pero tengo esos días de depresión post vida y caigo sin ganas de levantarme. Hoy cuatro de enero fue uno de esos días y supongo que poco tiene que ver con que hace un año recibía el mensaje que decía "Te quiero como amiga... y si te tengo ganas" y jamás olvidaré.
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