Iniciar el día en casa brindando, las copas en alto y los deseos más arriba todavía. La felicidad de pasarlo en familia, mi pequeña familia: mamá, Ronnie y yo.
Cambiarme y salir para algo que sabía que no tendría que haber hecho. Rumbo a la casa de Lucía meditaba por qué estaba yendo. ¿Quería ser como todos que salían y no pasar por aburrida en casa? o realmente quería verlos a todos para festejar este año. Llegué y como siempre las caritas no eran las que pretendía ver; estaban algunos que si valía la pena ver: Lucía, Nico, Suarez y Jose pero había grandes ausencias, Nico Fede y Agus eran dos de ellas.
Caminar hasta Tacuarí y ver personitas que si me alegraron la noche. No esperaba encontrarme con Cami, Lulita, Loku, entre otros. Fue lindo verlos, hace bastante que no los podía saludar y no había mejor ocasión para encontrarlos.
En algún momento mis sentidos se cruzaron con Rocío y Cristina y no recuerdo exactamente como decidimos ir a lo de Martín. Al llegar, era un ambiente más confortable. Había caras más amigables para ver, personas con las que realmente quería charlar y pasar mi primer día del año. Para la hora que era ya no necesitaba tomar, solo quería sacar unas lindas fotos para tener un recuerdo del primer sol del año.
Lucía, Leo, Yesi y Ro fueron una gran compania para mirar el primer amanecer, la picadita de salame y queso, el café con Lucía y el budín que daba vueltas por la mesa.
El bajon del celular es algo que pasó a menores; los conflictos internos que trae este año para resolver son muchos.
Mi paciencia se acabó y muchas cosas de anoche demostraron que rumbo debo seguir.
Desde hoy, cada día, una sintesis pequeña aunque sea del día; a ver si llegamos a fin de año con un crecimiento que haya valido la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario